Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Y Lambegue se queda admirado. En esto, llegan a Gaunes y encuentran que la Torre está vigilada dÃa y noche, y que Farién y los prisioneros no pueden salir de ella. Cuando llegaron los dos mensajeros y dijeron las noticias, hubo una alegrÃa tan grande que apenas se podrÃa contar. Se fueron los vigilantes de la Torre y a partir de entonces Farién pensó que no debÃa preocuparse más. La mañana siguiente piensa devolver los prisioneros al rey Claudás, y Farién en persona los acompañará hasta que estén a salvo: tal es la voluntad de Farién, pero los de la ciudad y los habitantes del paÃs piensan de otra forma, pues temen —y están seguros de ello—, que el rey Claudás volverá a atacarles y que sin duda morirán todos o serán desterrados y destruidos, y «si dejamos que se vayan los prisioneros, podemos considerarnos muertos. Hagamos algo para estar a salvo. Farién nos ha hecho mucho daño y lo hemos descubierto como perjuro y fementido, pues nos prometió custodiar al rey Claudás en su prisión: detengámoslo primero a él y a los otros después, y si Claudás los ama tanto como parece, depondrá su ira hacia nosotros para que no les demos muerte delante de sus propios ojos».