Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Todos aceptan esta idea, pues creen que asà será segura la paz con Claudás; deciden apresarlos por la mañana, cuando se quieran ir, o incluso durante la misma noche, si ponen los pies fuera de la torre. De este modo preparan la traición los que están de acuerdo con el señor de Altos Muros. Se arman cuarenta caballeros y doscientos servidores de los mejores que tenÃan; hacen vigilar las tres puertas de la ciudad y colocan en cada una alrededor de ochenta hombres, entre caballeros y servidores.
Farién, por su parte, piensa que si puede poner a salvo a sus prisioneros, lo hará con gusto: evitará que los vean salir de la ciudad, pues ignora las ideas de la gente. AsÃ, decide cambiar lo que habÃa pensado antes: se los llevará a un castillo esa misma noche y cuando estén allÃ, no le preocupará que alguien les pueda hacer daño y está seguro —además— de que Claudás no atacará a aquella tierra y menos aún cuando tenga a los prisioneros en su poder, pues entonces el rey hará lo que él diga y no va a permitir en modo alguno que los habitantes de la ciudad y los nobles del reino sean destruidos, si es que le permiten dar consejo, pues serÃa tanto como si él mismo los hubiera entregado a la muerte.