Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Hace que lo lleven de inmediato prisionero a su torre y dice que hará que tenga todo lo que necesite. Después de que el médico miró lo mejor que pudo sus heridas, Guerrehet fue encerrado en la prisión con su hermano Agravaín, pero estaba tan dolorido que no podía hablar; Agravaín no lo reconoció, porque no se veía claro en la prisión. Por la mañana, cuando el médico le hizo la cura en las heridas y se marchó, Guerrehet abrió los ojos y dijo llorando:
—Buen Señor Dios, ¿dónde estoy?
—Buen señor —le contesta Agravaín—, estáis prisionero, pero por Dios, no sé dónde ni en qué lugar. ¿De dónde sois?
Él le contesta que es de la casa del rey Arturo y que se llama Guerrehet; Agravaín, al oírlo, comienza a llorar, diciendo:
—Buen hermano, ¿sois vos?
—¿Quién sois vos que me llamáis hermano?
—Soy Agravaín, que llevo prisionero más de siete semanas.
A continuación le cuenta cómo había sido hecho prisionero y herido, «y hubiera muerto de no ser por la sobrina del señor de este lugar, que vino a curarme desde el primer día y sólo ella me dio socorro».
Comienzan entonces a llorar de pena, pues pensaban que nunca saldrían de la cárcel. Mientras se lamentaban de este modo oyeron abrir la puerta.