Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —dijo AgravaÃn—, aquà viene mi doncella, la que me ha hecho tanto bien. Agradecédselo antes de que se marche.
Guerrehet le contesta que asà lo hará. Entonces llega ante ellos la joven, que era cortés y prudente; AgravaÃn se levanta en su presencia y le da la bienvenida. Guerrehet hace lo mismo cuando puede hablar, agradeciéndole mucho los bienes que le ha hecho a su hermano; cuando lo reconoce, le muestra la mayor alegrÃa del mundo, diciéndole:
—Señor, tened por seguro que todos los bienes que ha recibido aquà los he hecho por amor a vos, pues vos me prestasteis un buen servicio no hace mucho tiempo: fue cuando yo iba a la corte del rey Arturo, vuestro tÃo, no hace más de un año; un caballero me prendió en el bosque de Carlión y me llevaba a pesar mÃo, cuando vos me rescatasteis por vuestro propio valor y combatisteis hasta que el caballero resultó herido: asà me liberasteis de una gran afrenta, por eso he ayudado a vuestro hermano todo lo que he podido y os ayudaré a vos mientras pueda. No os desconsoléis, pues debéis saber que si estuvierais curado me esforzarÃa en sacaros fuera; ni por miedo a mi tÃo dejaré de hacerlo y os prometo que, mientras estéis aquÃ, tendréis todos los bienes que puede tener un caballero prisionero.