Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que cuando Guerrehet se separó de mi señor Galván, su hermano, y de los otros compañeros, cabalgó durante mucho tiempo solo, hasta que llegó a la hora de vísperas a un bosque que llamaban los de aquella tierra habitualmente La Arboleda. Se disponía a entrar en él cuando se encontró con una doncella montada en un palafrén, la saludó y ella le devolvió el saludo.
—Señor —le pregunta la doncella—, ¿quién sois?
Gueheriet le contesta que es de la casa del rey Arturo.
—Entonces —continúa la doncella—, sabréis darme razón de lo que os voy a preguntar.
Él dice que qué desea.
—Voy buscando a mi señor Lanzarote del Lago.
—Por Dios, no sé nada de él, pero se dice que ha muerto; para saber la verdad nos hemos puesto en marcha más de diez caballeros de la corte, que vamos buscándolo.
—Que Dios lo proteja de la muerte sobre todos los demás del mundo, pues sería una gran lástima que muriera.
A continuación, la doncella reemprende el camino por el que había llegado y Gueheriet sigue cabalgando a su lado, mientras le pregunta que por qué busca a Lanzarote.