Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Regresa la dama a su castillo con su mesnada; Gueheriet emprende el camino y cabalga según lo lleva la aventura, hasta que un dÃa llega a la hora de mediodÃa a dos pabellones; ve a una doncella que está sentada sobre una cama, que tenÃa en la mano un espejo en el que se estaba mirando. La saluda y ésta lo contempla sin decir una sola palabra. La vuelve a saludar y la doncella le contesta diciéndole:
—Por mi fe, señor caballero, en vano me saludáis, pues ni yo ni ninguna doncella del mundo debemos responderos.
—Doncella, decidme por qué.
—Porque no podéis ser más villano de lo que sois.
—¿Villano, doncella? ¿Cuándo cometà villanÃa?
—Por Dios, os lo voy a decir. ¿Puede un caballero hacer mayor villanÃa que la de fallarle a una doncella que tiene la mayor necesidad de ayuda?
—Ciertamente, doncella, no.