Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Así lo hace la dama, y la doncella le cae a los pies, agradeciéndoselo mucho. Luego, la doncella toma por la mano a Gueheriet y lo lleva al castillo, donde hace que lo desarmen para examinar sus heridas; pero no estaba gravemente herido, por lo que pronto podría quedar curado. La doncella hace venir a su médico y le ordena que cuide de él, y así lo hace; pone tanto interés que en cuatro días Gueheriet estaba muy aliviado de su dolor. Entonces pidió permiso a la dama, pues deseaba macharse y no permanecería más tiempo allí. Cuando la doncella ve que no puede retenerlo más mediante ruegos ni solicitudes hace que le traigan una espada muy buena, a cambio de la suya que se había roto en el combate; él la acepta y se lo agradece mucho.
Al día siguiente por la mañana, después de tomar las armas y de montar en su caballo, Gueheriet dejó a la dama y a su mesnada. La dama lo acompañó un buen trozo, junto con la doncella por la que había combatido, y se separaron a la entrada de un prado; la dama le rogó que tan pronto como viera a mi señor Galván, que lo saludara de parte de la Dama de Roestoc, y Gueheriet les respondió que lo haría con mucho gusto.