Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando ya habÃa sido desarmado, Gueheriet se dirige a Sorneham, diciéndole:
—Buen señor, me han dicho que tenéis dos caballeros prisioneros y por eso he venido. Os ruego que hagáis que los traigan.
Sorneham le responde que lo hará con mucho gusto, pues asà lo desea; luego ordena a los servidores que traigan a los dos prisioneros y asà lo hacen; van a la cárcel y sacan a los dos caballeros, a los que les dicen:
—Buenos señores, habéis tenido suerte, pues un caballero andante os ha puesto en libertad, venciendo por las armas al que os habÃa derrotado.
Al oÃr la noticia se ponen muy contentos y bendicen a Dios que les ha socorrido. Van al salón y cuando Gueheriet los ve, corre a ellos con los brazos abiertos y los besa a uno tras otro, preguntándoles cómo les ha ido, a lo que le contestan que bien, gracias a Dios, ya que se encuentran libres.
—Y a vos, buen hermano, ¿qué ventura os trajo por aqu�
—Por mi fe, pienso que nunca habrÃa venido de no ser por una doncella de aquà que me dio la noticia de que estabais prisioneros: vine tan rápido como pude, me tardaba mucho el llegar. Pero me parece que habéis estado enfermos desde que no os veo.