Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La mañana siguiente, Sorneham se levantó con esfuerzo y se hizo llevar a su salón; allí vio a Agravaín, completamente curado de sus heridas y se quedó sorprendido; le pregunta qué médico había tenido; él le cuenta que habría muerto si Dios y su sobrina no hubieran tenido compasión de él. Entonces se echa a reír y dice que ciertamente los de la Mesa Redonda son más afortunados que los demás caballeros, «pues si recibieran la muerte encontrarían —a mi parecer— quien les ayudara a resucitar», y lo dice por Agravaín, «porque estabais como muerto y os encerré en la prisión pensando que no viviríais más de cuatro días y habéis encontrado en mi propia casa quien os curó. ¿Tuvo alguna vez un caballero una aventura más hermosa? Ciertamente no, que yo sepa».
Los tres hermanos se ríen de esto y le muestran un gran gozo a Sorneham, que así habla; permanecen allí quince días y en este plazo quedaron sanos y curados, deseando volver a llevar las armas. El lunes por la mañana Gueheriet se dirigió a Sorneham, diciéndole:
—Tenéis que ir a la Dama de Roestoc y entregaros a ella como prisionero de parte de Gueheriet; decidle que estoy muy contento por la buena acogida que me dio. Que sepa que se lo agradeceré cuando se me presente la ocasión.