Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Ciertamente —contesta Gueheriet—, es una lástima que el duque pierda, por su valentÃa y su generosidad; en algún lugar vi que lo apreciaban como buen caballero. Os digo, en verdad, que me pesa el que no lleve la mejor parte de la batalla; asà me ayude Dios, si se me presenta la ocasión, le ayudaré todo lo que pueda.
Con esto dejan de hablar y van a acostarse.
Por la mañana, tan pronto como vieron el dÃa, tomaron las armas y cuando iban a montar, Gueheriet llamó a su huésped y le dijo:
—Buen huésped, si quisiera ir a ver al duque, ¿por dónde irÃa para encontrarlo?
—Señor, por ahÃ.
Le indica un camino que le lleva recto al castillo en el que el duque estaba con frecuente dolor y pesar, pues no habÃa dÃa en el que no fuera atacado, ya que sus hijos tenÃan muchos caballeros, mientras que el valiente anciano habÃa gastado tanto en la guerra que casi todos sus hombres le habÃan abandonado y sólo podÃa mantener a muy poca gente, por lo que se sentÃa muy desconsolado, y además, sus hijos le habÃan robado todas sus riquezas.