Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lionel mira a lo lejos por el bosque y ve que viene detrás de ellos un caballero armado, montado en un caballo completamente negro; era el mayor que Lionel había visto en su vida tanto por el cuerpo como por sus miembros y parecía un rayo que caía del cielo. Uno de los caballeros se vuelve y el que llegaba le golpea de tal forma que le mete la lanza en el cuerpo y los derriba a él y a su caballo al suelo; luego, desenvaina la espada y ataca al otro, que no se atreve a esperarlo, sino que se da a la fuga. Le alcanza por detrás y levanta la espada para golpearle; el que huía vio el golpe y temió morir: se echa al suelo y el caballero, que no puede retener su golpe, alcanza el arzón delantero y corta al caballo por el espinazo, haciendo caer al caballero y al caballo; después, se dirige a la doncella que se lamentaba sin cesar gritando: «¡Ay desdichada de mí, mis hermanos!». El caballero la sube delante de él en su caballo y se marcha por el camino que había venido. Cuando la doncella se ve llevar así a pesar suyo, empieza a gritar: «¡Santa María, ayuda!», y se lamenta de tal forma que cualquiera que la viera sentiría compasión. El caballero se va, llevándose a aquella joven que no cesa de llorar y de lamentarse.