Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Doncella, me habéis conjurado de tal forma que os lo voy a decir. Sabed que soy el caballero más desafortunado de cuantos han llevado armas, y mis desgracias no han empezado ahora, sino que comenzaron cuando yo estaba en la cuna: en una sola mañana perdà a mi padre, que era valiente, noble y buen caballero, y fui desheredado de toda mi tierra, de la que ahora tendrÃa en gran abundancia si me hubiera sido guardada con lealtad. Puedo decir que me llamo Lanzarote del Lago, el Desdichado.
Al oÃr que es Lanzarote, al que se tiene por el mejor caballero del mundo, se pone tan contenta que más es imposible; entonces, le dice:
—Señor, esta prisión os molesta mucho, lo sé, y si pudierais saldrÃas con gusto.
—No hay nada que, pudiéndolo hacer, no lo hiciera para salir.
—Por mi fe, yo os sacaré si queréis hacer por mà lo que os pida.
—DecÃdmelo, pues lo haré si puedo.