Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por mi fe, hay un caballero con armas blancas, un diablo, un demonio que matarÃa a más gente aquà de la que se puede enterrar en dos arpentes. No vayáis por allÃ, si no queréis morir. Que Dios no vuelva a ayudarme si el hierro o el acero pueden resistir frente a su espada.
Los tres compañeros se vuelven a atar el yelmo y montan, toman los escudos y las lanzas y galopan contra Lanzarote, delante del que huyen los de Norgales como las liebres delante de los perros. Lanzarote habÃa cogido una lanza a uno de los que huÃan y se dirige contra uno de los tres caballeros, que era Mordret, golpeándolo de forma que le mete la punta de la lanza y toda el asta por el hombro izquierdo; lo empuja y lo derriba a tierra atravesado. El rey Bandemagus, que iba detrás de él, le entrega otra lanza, diciéndole:
—Señor, tomad y mostradnos cómo rompéis las lanzas.
Luego, galopa contra Mador de la Puerta, que le quiebra la lanza en el pecho; Lanzarote lleva la suya baja y lo golpea metiéndole la punta y el asta en el muslo, y derribándolos a él y al caballo en un solo montón al suelo; pasa de largo y desenvaina la espada, golpea a GalehodÃn en el blanco escudo, de forma que hace caer un gran trozo: la espada baja sobre el caballo, le corta el cuello por delante de los hombros y caen en un montón caballero y caballo.