Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Corre por las filas tan rápido como su caballo puede y golpea con tanta fuerza al primero que encuentra que lo derriba junto al caballo al suelo, y con el mismo golpe hace que otro vacíe la silla. Después de romper la lanza, echa mano a la espada, que sabía utilizar bien, y empieza a golpear a su alrededor, dando grandes golpes arriba y abajo, de forma que a todos cuantos alcanza los derriba al suelo. Arranca escudos de los cuellos y yelmos de las cabezas; hace tales proezas en poco rato que el torneo se detiene para ver las maravillas que lleva a cabo, y no queda nadie, por atrevido que sea, que ose esperar sus golpes: mata o hiere a los de Norgales, hasta que hace que retrocedan más de tres tiros de arco. Todos hablan de sus proezas lejos y cerca, y dicen que el caballero de las armas blancas supera a los demás; los tres compañeros que antes habían hecho que se retiraran los de Gorre, y que habían salido del torneo para descansar un poco, se sorprenden al ver huir a sus gentes, y preguntan qué ocurre.
—¿Qué ocurre? —les dice un criado—. ¿Acaso no habéis visto las maravillas que están sucediendo?
—¿Qué maravillas? —pregunta Mordret.