Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote habÃa cabalgado durante todo el dÃa, cansado y agotado por el trabajo que habÃa hecho, y su caballo se dolÃa por las espuelas que habÃa recibido en toda la jornada, pues tenÃa heridas tan abundantes que apenas podÃa ir al paso. Mira hacia atrás y ve venir a un caballero armado y a una dama muy hermosa con él. Lo saludan cuando se le acercan y Lanzarote teme ser reconocido; les contesta en voz baja que Dios los bendiga.
—Buen señor —le pregunta la dama—, ¿quién sois?
—Soy un caballero, como podéis ver.
—Por Dios, sois un caballero a mi parecer que no tenéis parejo en el mundo: lo sé porque lo he oÃdo decir y porque lo he visto; os ruego por la cosa que más queráis del mundo que vengáis a alojaros a un castillo mÃo que hay cerca de aquÃ, y os prometo que os mostraré mañana la cosa más bella que habéis visto en vuestra vida.
Lanzarote le responde que irá con mucho gusto con esa condición.
—Venid, pues.
—Marchad y yo os seguiré.