Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, cerca de aquà a dos leguas, en un sitio donde pasará hoy también la noche.
—Señora, os estáis burlando de mÃ.
—Por Dios, en absoluto; y para que me creáis mejor, venid conmigo y os la mostraré.
—Señora, lo haré con mucho gusto.
Pide sus armas y mientras tanto la anciana vuelve junto al rey que estaba esperándola en su habitación. Éste le pregunta qué ha hecho.
—Haced que vuestra hija monte ahora mismo y enviadla a la Caja lo más pronto que podáis, iré con Lanzarote y le daré a entender cuando estemos allà que es la reina. He preparado un brebaje que le daré, y cuando haya bebido y su poder le haya subido al cerebro hará según mi voluntad y asà podrá ocurrir lo que vamos buscando.
El rey hace que su hija se disponga y le entrega veinte caballeros para que la acompañen al Castillo de la Caja. Al llegar allÃ, después de desmontar, pusieron en una sala la cama más rica que se pudo y la doncella se acostó, porque tal fue el deseo de los que la habÃan llevado.