Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, no hay más señor que él y os diré por qué. En tiempos de Uterpandragón sólo había en estas tierras jayanes, que vivían en el bosque y en estas montañas y vivían como bestias, matando a todos aquellos que venían por aquí. Cuando el rey Arturo vino a ocupar la tierra y oyó hablar de estos diablos que eran tan grandes, acudió aquí con mucha gente y les dio muerte a todos. A la entrada de un bosque, cerca de aquí, encontró a una doncella escondida en una roca, que era hija de uno de los gigantes y era de gran belleza; entre sus brazos tenía a un niño pequeño, hijo suyo, y ella era extraordinariamente grande, aunque no tenía más de quince años. El rey fue a matarla, pero se adelantó un caballero que le había servido mucho tiempo y le pidió al rey que le concediera la doncella; éste lo hizo así y le dio todo el país, dejando que la gente poblara la tierra. El niño creció de tal forma que cuando tuvo catorce años era mayor que nadie en toda esta región. A los quince años, su padrastro lo armó caballero y tenía tal fuerza que no había caballero armado, por pesado que fuera, al que no lo colocara encima del cuello de su caballo tan fácilmente como se haría con un niño pequeño. Un día se enfadó su padrastro con él y lo golpeó, y él mató a su padrastro. Cuando la madre vio esto, fue a su hijo, que sacó la espada y la mató y se quedó con la tierra de esta forma. Al ver lo ocurrido, los de aquí le rindieron homenaje para estar más a salvo; y cuando él se sintió por encima de ellos, los sometió a servidumbre, tomando a la fuerza a las doncellas; y si alguien se lo recriminaba, lo mataba.