Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Si vuestro hermano ha muerto, no deben pagarlo ni mis hombres ni los vuestros; si vos fuerais tan valiente como deberÃais ser, vos personalmente me deberÃais haber pedido combate por el daño que os hice, tal como habéis dicho, y asà no lo habrÃan tenido que pagar todos los demás, sino yo sólo que lo habrÃa merecido.
—Señor, sabÃa que evitarÃais combatir y por eso os ataqué a vuestra gente con mi gente; si pensara que desearÃais combatir, os retarÃa a un combate singular en el que no estarÃamos más que vos y yo.
El rey Boores le contestó que le parecÃa bien; fijaron la batalla y la prometieron; luego se lo contaron a la gente cuando volvieron a sus alojamientos: fueron muchos los que lo sintieron.