Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote mira y ve caer de lo alto de la torre una imagen que representaba al rey y que había sido labrada con gran riqueza; golpeó contra el suelo con tanta fuerza que quedó hecha pedazos. Entonces terminaron los encantamientos y recobraron todos el sentido y la memoria, que les había faltado durante mucho tiempo.
Cuando Lanzarote se da cuenta de que tenía una corona de oro en la cabeza, la toma y la arroja, saltando del trono en el que no debía estar sentado, según le parece, porque era símbolo del rey. El caballero y las damas y las doncellas corrieron a besarlo mostrándole la mayor alegría y el mayor gozo que nunca se ha hecho a ningún hombre:
—Señor, bendita sea la hora en que nacisteis, pues nos habéis sacado de la mayor locura en la que nunca estuvimos, y de la que no hubiéramos salido sino muertos, si Dios no os hubiera traído por aquí.
Le hacen subir a lo alto de la torre y lo desarman. Acude un caballero viejo que le dice a Lanzarote.
—Lanzarote, buen hijo, ciertamente dije bien cuando advertí que los encantamientos no cesarían hasta que vos vinierais: ya ha quedado probado que sois el mejor caballero del mundo y el más hermoso; todos os deben querer y apreciar más a partir de ahora, pues no habrían salido si no hubiera sido por vos.