Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Si quisierais darme vuestro amor y prometerme ante mi señor, que está aquÃ, que mientras yo viva no tendréis otro amigo, lo harÃa mejor aún de lo que decÃs y os diré cómo: mantendré a los que ahora están, de forma que el resto de su vida no se cansarán ni se hartarán de bailar y bailarán en invierno y en verano, siempre que haga buen tiempo y no les molestará más de lo que les molesta ahora. Como serÃan pocos, por si llegan más, haré que todos los que a partir de ahora entren en este prado, si aman o han amado con amor, se queden con ellos a bailar de modo que no se acuerden de nada más que de eso; en cuanto lleguen, se pondrán a bailar; si vienen armados, armados, y si vienen desarmados, desarmados; bailarán todos los dÃas hasta la hora de vÃsperas y luego entrarán en la torre a cenar y a descansar durante todas las noches. Nadie, que no ame o haya amado podrá quedarse, pues entre la gente que está contenta no debe haber nadie que no tenga alegrÃa y no puede haber gran alegrÃa si no se ama o ha amado. Este baile durará mientras vivamos y después de nuestra muerte continuará hasta que llegue el más noble caballero y el mejor, el más hermoso; el dÃa en que llegue, terminará el baile, y acabará del mismo modo que comenzó, pues se comenzará por vos, doncella, que sois a mi juicio la doncella más hermosa del mundo y no terminará hasta que el caballero más hermoso venga. De esta forma empezará con la belleza y terminará por la belleza.