Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al oír estas palabras, adelanta un peón para ver qué pasaba; al instante se adelantó otro peón sin que nadie lo tocara. Al ver que las piezas mismas juegan contra ella sin ayuda de nadie, se esforzó en jugar con gran habilidad, para ver el final; sabía más del juego de ajedrez que ninguna mujer de aquel tiempo; pero no supo jugar tan bien como para no recibir mate en el ángulo. Cuando vio el juego, dijo que allí había una gran maestría y que había sido construido con gran saber; luego le preguntó si recibirían mate todos los que jugaran.
—No, pues vendrá un caballero agradable y discreto, amado sobre todos los demás y que sabrá tanto del ajedrez y de otros juegos que no encontrará a nadie que se le pueda comparar en el mundo en sutileza; por él recibirán mate estas piezas y todos los demás perderán, menos él; la virtud de este juego durará mientras él viva, pero cuando muera, dejarán de jugar las piezas por sí mismas.