Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De este modo cabalgaron durante todo el dÃa hasta que anocheció, entonces se alojaron en casa de una dama viuda que fue mujer de caballero. Desmontaron y, después de desarmar a Lanzarote los de dentro, corrieron a los caballos para quitarles los frenos y darles de comer. Lanzarote se mira entonces las piernas y se las encuentra hinchadas y tan enfermas que cualquiera que le viera se sorprenderÃa de cómo habÃa podido cabalgar, pues estaban muy feas por el veneno, que habÃa hecho que la piel se hinchara completamente. Cuando la dama lo ve, le dice a Lanzarote.
—Señor, qué gran locura habéis hecho cabalgando hoy tan enfermo, como podéis ver. Asà me ayude Dios, estáis en peligro de muerte, si no tenéis pronto socorro.
—Señora, he tenido que cabalgar quisiera yo o no, pues no me encontraba en un sitio en el que pudiera tomar alojamiento: ahora veo que ha sido una locura, y por Dios, si sabéis solucionarlo, procurad hacerlo y os serviré en todo lo que queráis.
—Por Dios, señor, yo no sé nada; pero una hermana mÃa sabe más —según creo— que nadie en el mundo; vive cerca de aquÃ, enviaré a que la busquen, si queréis.
—Señora, por Dios, enviad a por ella y apresuraos, si os parece bien, pues me siento muy enfermo.