Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Dios —dice el rey—, ojalá ahora estuviera aquà mi amigo Lanzarote: no desearÃa más para vencer a todos los que vengan contra la Mesa Redonda; si no acude, estaremos muertos, pues he oÃdo decir que todo el mundo vendrá contra nosotros: temo que nos empujen a nuestras defensas y ésa es la cosa que más daño podrÃa causarnos.
—Señor —le pregunta el rey Idier—, ¿qué decÃs? Por Dios, veo aquà tantos hombres valientes, todos ellos compañeros de la Mesa Redonda, y con tantas fuerzas con ellos, que aunque Lanzarote estuviera frente a nosotros con la mitad del mundo, no podrÃamos ser derrotados, sino que estoy seguro de que Lanzarote y los demás serÃan vencidos.
—Rey Idier —le contesta la reina—, no pongáis a Lanzarote a la altura de nuestros demás caballeros, pues si se viera en la obligación de estar contra los de aquà dentro y si quisiera esforzarse, no creo que con un puñado de gente pudieran vencerlo los de aquà dentro con todo su orgullo.