Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Los nobles piensan de inmediato que es Lanzarote del Lago, pero no se atreven a mostrarlo y sienten mucho que esté contra ellos, pues era el hombre que más temÃan del mundo. Entonces, Lanzarote le dice al rey Bandemagus:
—Señor, ¿pensáis quedaros al torneo?
—Señor, por Dios, nadie de los mÃos llevará armas mientras vos estéis contra nosotros, pues bien sé que no se marcharÃan sin vergüenza.
—Señor, por Dios, no estaré contra vos, en ningún momento, sino que formaré parte de vuestra mesnada y os ayudaré con todas mis fuerzas.
El rey piensa que se está burlando de él y le dice riendo:
—Señor, sé que no dejarÃais al rey Arturo por ayudarme; a pesar de todo, me gustarÃa, aunque le desagradara a alguien, que prometierais lealmente ayudarme con todas vuestras fuerzas, aunque luego mostrara el rey las suyas. Por mi cabeza, que no abandonarÃamos el campo por más poder que tuviera.
—Os prometo lealmente que os ayudaré y estaré contra la gente del rey Arturo, y por eso no quiera que ninguno de vuestros hombres se mueva antes de que me vean ponerme en marcha, y que entonces vengan conmigo; si puedo haré tanto que obtendrán el honor por encima de todos los demás.