Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La reina, que vio que Lanzarote era sacado del torneo, sintió gran dolor y tristeza, pues no sabía qué pensar, si estaría herido o si le habría sobrevenido una súbita enfermedad. Llama a la doncella que llevaba su cinturón, el que antaño le dio a Lanzarote, y le dice:
—Doncella, venid a mi habitación en Camalot, que tengo mucho que hablar con vos.
Ésta le contesta que irá con mucho gusto y se pregunta admirada de qué querrá hablarle. La reina llama a Boores, que pasaba por delante completamente armado, y se dirigía a ella; se quita el yelmo, cuando ésta le pregunta:
—¿Sabéis quién es el caballero que ha vencido en el torneo?
—Señora, no.
—Es Lanzarote, vuestro primo; se lo han llevado en brazos y temo que tenga alguna herida mortal. Id tras él rápidamente, pues lo podréis encontrar en el alojamiento del rey Bandemagus: si está gravemente herido, volved a decírmelo y buscaré la forma, mediante arte o ingenio, para ir a verlo; si no está herido de gravedad, decidle de mi parte que no deje de venir a mi presencia al anochecer, a mi palacio, y que venga tan oculto que nadie pueda reconocerlo.