Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando mi señor Galván terminó de contar las aventuras que le habían ocurrido desde que se marchó de la corte, sin ocultar ni una palabra, ni para su honor ni para su vergüenza, el rey ordenó que lo pusieran todo por escrito con las aventuras de los demás caballeros de la corte.
Después contaron las suyas Boores y Gueheriet, y todo fue puesto por escrito. Luego, el rey ordenó a los caballeros de la Mesa Redonda que cada uno contara si habían sido derribados y por quién; lo dijeron todos, de forma que había sesenta y cuatro caballeros de la Mesa Redonda que habían sido derribados por Lanzarote. Entonces, el rey Arturo dijo que por el juramento que le habían hecho, que dijeran si alguno lo había derribado y ellos contestaron que no.
—Por mi fe —exclama el rey—, entonces él sólo alcanzó más honra para la Mesa Redonda que todos vosotros y su ausencia haría que la Mesa Redonda cayera más baja que si faltarais la mitad de todos vosotros. Me parece que nunca debéis volver a hablar contra él, pues os ha demostrado lo que puede hacer: ha vencido vuestro orgullo para siempre jamás.