Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, si os pareciera bien, me irÃa mañana y emprenderÃa la búsqueda de mi hermano Héctor y de mi primo Lionel, pues estoy muy preocupado porque no sé dónde están.
—Señor, si no fuera por una necesidad tan grande no permitirÃa que os marcharais de aquÃ, pues no estaré a gusto el dÃa que no os vea; os ruego que os deis prisa en regresar lo antes que podáis, si es que queréis que alguna vez haga algo que os agrade.
Le contesta que volverá lo antes que pueda.
Aquella noche Lanzarote le dijo al rey que se irÃa por la mañana y que no se preocupara si no volvÃa en algún tiempo, pues no sabÃa cuándo podrÃa regresar.
Al oÃr estas palabras, el rey Bandemagus les dice a los suyos que pueden irse a su tierra, pues él no irá, sino que seguirá a Lanzarote, acompañándolo mientras pueda; entrega la tierra a un sobrino suyo llamado Paridés, buen caballero y valiente, para que se la guarde, y ordena a su gente que hagan por él lo mismo que harÃan por su propia persona, «y tened por seguro que si alguien falta a esta orden, apenas lo sepa, lo afrentaré en su propia carne». Se lo entrega por señor y como dueño de todos ellos, que lo reciben con gusto, pues lo querÃan mucho y le tenÃan gran afecto.