Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios —contesta el rey Idier—, nos habéis dado el mejor consejo: asÃ, cumpliremos la voluntad de Lanzarote, ya que tenemos que hacerlo.
Se separan y le dicen al rey que aceptan al rey Bandemagus como compañero por amor a Lanzarote y porque piensan que es digno.
Ese mismo dÃa el rey Bandemagus se sentó a la Mesa Redonda con la aceptación de todos ellos y juró, igual que habÃan hecho los demás, que nunca negarÃa su ayuda a dama viuda, ni a doncella, ni a hombre pobre y desheredado, siempre que se lo pidieran y que fuera necesario.
Luego vino la reina y sentó a Lanzarote a su lado, diciéndole:
—Señor rey Bandemagus, os amo mucho y por eso os doy por compañero a este hombre; le ruego que os conceda a partir de hoy su compañÃa y que os tenga por amigo y compañero más que a ningún otro que conozca.
—Señora, asà lo acepto, ya que vos lo deseáis.
El rey Bandemagus se lo agradece mucho a la una y al otro.
Fue grande la fiesta que hizo el rey Arturo por el rey Bandemagus y se pusieron muy contentos todos los que se enteraron; duró dos dÃas enteros la alegrÃa y la diversión. El cuarto dÃa, Lanzarote le dijo a la reina: