Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que a principios de abril, el día de Pascua, estaba el rey Arturo en Carahaís, que es una ciudad suya muy buena y bien suministrada de muchas cosas. Después de misa mayor, se había sentado a comer: era costumbre en aquel tiempo que el rey Arturo se mostrara más espléndido durante todos los días de Pascua que durante cualquier otra fiesta y os diré por qué. No estaba obligado por la corte a ponerse la corona nada más que cinco días en todo el año: en Pascua, para la Ascensión, en Pentecostés, el día de Todos los Santos y el de Navidad. En otras ocasiones reunía a la corte, pero no eran cortes solemnes; así ocurría para la Candelaria, la Virgen de agosto o el día de la fiesta de la ciudad en la que se encontrara, y muchos otros días, cuando se le presentaba gente a la que quería honrar y festejar. Así pues, el rey Arturo reunía a la corte en muchas ocasiones, pero de todas, era la Pascua la fiesta más importante y cuando más honor hacía a Nuestro Señor Dios, y Pentecostés era la más esperada.