Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Aquella noche los compañeros estuvieron muy a gusto y fueron servidos y honrados. El día siguiente, Lanzarote les dijo que se armaran, pues él no pensaba quedarse más tiempo en modo alguno; así lo hicieron y se marcharon todos juntos. Mi señor Yvaín le pregunta a Lanzarote a dónde quiere dirigirse y éste le contesta que no sabe adónde, sino al lugar que le lleve la aventura.
—¿Qué buscáis? —pregunta mi señor Yvaín.
—Por mi fe, busco a Héctor, mi hermano, a mi primo y a los otros compañeros que no regresaron de la búsqueda.
—Señor —le pregunta mi señor Yvaín al rey Bandemagus—, ¿desde cuándo sois caballero andante?
Lanzarote le cuenta cómo los de la corte del rey Arturo lo habían elegido compañero de la Mesa Redonda, reemplazando a Ganor de Escocia. Mi señor Yvaín se pone muy contento:
—Por mi fe —dice—, ya que no pensáis volver, tampoco yo tengo intención de regresar; emprenderé esta búsqueda por amor a vos y a mis compañeros, que también la habrían emprendido por mí, según creo.