Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Comienza un combate violento y fiero, y peligroso en extremo; despedazan los escudos, hacen volar la sangre del cuerpo tras los golpes de las espadas y se hieren con frecuencia y a menudo, causándose heridas pequeñas y grandes. Dura tanto el primer choque, que si el gran caballero no fuera tan ágil como era, habrÃa muerto por la abundancia de sangre que habÃa perdido, pues Lanzarote le habÃa acosado de tal forma que nadie sufrirÃa otro tanto. Lanzarote del Lago se esfuerza en atacarle y el otro en golpearle, de forma que los dos están tan cansados que tienen que reposarse a la fuerza; se separan el uno del otro, apoyándose en los escudos.
Al cabo de un rato el gran caballero habló y le dijo a Lanzarote:
—Señor caballero, os ruego que me digáis quién sois.
—¿Por qué lo preguntáis?
—Porque querrÃa saber y conocer vuestro nombre, pues sois el mejor caballero de cuantos he encontrado desde que llevé escudo por primera vez; he vencido y derrotado a más de mil caballeros con los que he combatido, pero a vos os concedo el mayor valor, pues no tenéis semejante y sois la flor de todos los caballeros del mundo: por eso querrÃa saber vuestro nombre, pues quizá podrÃa ponerme de acuerdo con vos o quizá no lo harÃa en modo alguno.