Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios —dice Gueheriet—, ahora podemos quedarnos con más tranquilidad, pues tenemos abundante comida.
—Os diré lo que podemos hacer —contesta Brandeliz—: estamos cansados y fatigados y hemos permanecido mucho tiempo prisioneros; vos mismo estáis herido —dice dirigiéndose a Gueheriet—, y lo mismo les ocurre a otros muchos compañeros nuestros, por eso aconsejarÃa que nos quedáramos aquà durante toda esta semana, hasta que nuestros compañeros que están enfermos y débiles, curen. Mientras tanto, Dios nos enviará caballos, por ventura.
—¿De dónde sacaremos la comida mientras estemos aqu�
—En esa torre abundan los comestibles, y cerca de aquà está el bosque, en el que podremos coger tanta caza como deseemos: os aseguro que aunque estemos aquà dos meses enteros no nos faltarán viandas.