Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El criado le contesta que lo hará con mucho gusto; se dirige a la cuadra donde estaba el caballo, lo toma y toma las armas, emprendiendo el camino que Lanzarote le había ordenado hasta que llega a la cruz, y allí espera Lanzarote, después de oír misa, pide un caballo y se lo entregan, pues dice que quiere ir a pasear por el bosque; monta rápidamente, acompañado por tres caballeros. Cuando llegaron a la cruz encontraron al criado, que ya tenía dispuesto todo lo que le había pedido. Lanzarote descabalga, se pone las armas y luego, armado y con la espada ceñida y el yelmo atado, vuelve a montar a caballo. Los caballeros que habían ido con él le preguntan que a dónde piensa ir.
—Voy a ese bosque, en el que tengo que entrar, y volveré lo antes que pueda.
—¿Os tenemos que esperar, señor?
—No, podéis volveros.
Los caballeros regresan después de encomendarlo a Dios.
A continuación, Lanzarote entra en el bosque y cabalga durante todo el día, hasta que por la tarde llega a un profundo valle. Allí se encuentra con una doncella que lo saluda y le pregunta cómo se llama; él contesta que se llama Lanzarote del Lago, hijo del rey Ban de Benoic.
—Os iba buscando, por Dios. Sed muy bienvenido.
Lanzarote le pregunta por qué lo busca.