Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Sale de su habitación y toma una caja llena de polvos que había preparado para Lanzarote; se dirige adonde estaba acostado, tan dormido que apenas lo podían despertar. Llena de polvos un tubo de plata y se lo mete en la nariz a Lanzarote, soplándole hacia el cerebro; Lanzarote se estira por el dolor que siente, pero está tan dormido por la bebida que difícilmente se puede despertar. Cuando Morgana hubo hecho esto, le dice a la que estaba con ella que ya se había vengado bien de él, «pues ciertamente creo que no volverá a su buen sentido mientras le dure la fuerza de estos polvos en el cerebro».
Luego toma el resto de los polvos y el estuche, pues aún los necesitará según cree. La doncella le pregunta para qué.
—Os lo voy a decir. Cuando los compañeros de la Mesa Redonda no tengan noticias de Lanzarote, lo buscarán por todas las tierras; tiene dos primos que son muy buenos caballeros, uno de ellos se llama Lionel y el otro Boores; los odio tanto por el amor que le tienen a Lanzarote que si vienen por aquí, por ventura, me vengaré según mi voluntad: por eso guardo estos polvos, que les daré si vienen.