Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por la mañana, cuando Lanzarote se levantó y abrió las ventanas al jardín, entró en la habitación pintada y vio el retrato de su dama: se inclina, la saluda, se acerca a ella, la abraza y la besa en la boca, deleitándose bastante más que si fuera cualquier otra mujer. A continuación empieza a pintar cómo llegó a la Dolorosa Guardia y cómo conquistó el castillo gracias a su valor. El día siguiente pintó todo lo que hizo hasta el torneo en el que llevó las armas rojas, el día que el rey de los Cien Caballeros lo hirió. Luego pintó, de día en día, toda la historia no sólo suya, sino de todos los demás, tal como el libro ha contado. Se ocupó de ello durante toda la estación hasta que pasó la Pascua.
La historia ahora deja de hablar de él y vuelve a mi señor Galván.