Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Hablando de este modo pasan gran parte de la noche hasta que la luna sale bella y clara y llegan a un prado hermoso y grande en el que habÃa una torre fuerte y alta, rodeada de murallas y fosos. Los escuderos se acercan a la puerta y hacen que abran; luego apean al caballero con el mayor cuidado que pueden y lo llevan al palacio principal, como a quien no puede caminar por sà mismo; después encienden velas y antorchas para mayor claridad, regresan junto a Lanzarote, lo desarman y le visten un manto forrado de armiño, pues aún hacÃa frÃo, ya que era principios de mayo. Los de dentro estaban todos acostados. Al llegar el señor se levantaron y fueron a verlo, quedando muy preocupados, porque no habÃa encontrado socorro en la corte del rey Arturo. El caballero les dice que pongan la mesa, pues iban a comer él y el caballero al que habÃa llevado. Lanzarote le pide que le enseñe la flecha para intentar quitársela y el caballero le contesta que no lo hará.
—Bien sé que no lo conseguirÃais y me causarÃais tal dolor que no podrÃa soportar uno mayor.
—Buen huésped, dejadme probar, por favor.
Le contesta que no pondrá la mano:
—No conseguirÃais sacármela, bien lo sé, pues no sois el mejor caballero del mundo.
—¿Qué sabéis vos?
—Estoy seguro, y serÃa un loco quien pensara que sois el mejor caballero del mundo.