Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Aquella noche el rey le dio una buena acogida y le hizo gran honor y gran fiesta porque era caballero de otra tierra y le parecía hombre valiente. Por la mañana fueron a oír misa Lionel y Lanzarote; luego entraron en el palacio y encontraron abundantes caballeros y damas que habían acudido a ver el combate. Marabrón ya estaba completamente armado, salvo el yelmo, y estaba sentado junto a su padre el rey. Lanzarote se dirige a sus armas y las toma; cuando ya se había armado, que sólo le faltaba el yelmo, regresa al palacio con Lionel y dice:
—Señor, me han dado a entender que ese caballero que está sentado junto a vos ha acusado a este compañero mío de traición y hoy cumple el plazo fijado. Ya que él mismo no puede librar el combate, he venido a hacerlo por él y estoy dispuesto a entrar en el campo.
—Buen señor —le contesta el rey—, ved bien en qué querella os metéis, pues os aseguro que ese caballero que está junto a vos mató a mi hijo a traición, asesinándolo, a pesar de que le había dado alojamiento de buena voluntad y con afecto.
—Señor, podéis decir lo que deseéis, pero no es tal como vos habéis dicho.
Entonces se levanta Marabrón y le dice al rey:
—Señor, he aquí mi gaje; estoy dispuesto a probar que el caballero mató a mi hermano a traición y asesinándolo.