Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Marabrón —dice Lanzarote— aquà está vuestro padre el rey, ante cuya presencia emprendimos el combate, que ha llegado ya a tal situación que los dos lo hemos padecido; ya que no sacarÃamos ningún provecho en continuar, os ruego que me dejéis libre de la acusación y que la retiréis frente al caballero por quien yo he emprendido el combate, y yo os perdonaré la querella que he movido ante vuestro padre.
Marabrón se lo agradece mucho y se perdonan de esta forma.
Entonces es grande la alegrÃa y la fiesta; el rey lleva a Lanzarote a su palacio. Quiere que lo desarmen, pero éste dice que no se quedará de ningún modo. Monta a Lionel delante de él en la silla y él se sube detrás, sujetándolo por el costado, ya que no podÃa mantenerse en los arzones sin la ayuda de otro.
El caballero herido, en cuya casa estaba enfermo el rey Bandemagus, que se habÃa puesto en marcha para seguir a Lanzarote, habÃa cabalgado sin detenerse el dÃa anterior y ese mismo dÃa, hasta que la aventura le llevó a la Isla Lejana. Cuando estuvo allà preguntó si tenÃan noticias del caballero: describe sus armas y le cuentan cómo acababa de vencer una batalla y cómo se habÃa marchado y que no debÃa estar a una legua de distancia.