Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando Lionel, que estaba enfermo en la abadía, oyó esta noticia, se puso tan contento que dijo que no sentía ningún dolor causado por enfermedad que hubiera padecido. Se vistió lo mejor que pudo y fue directamente a la colina, donde encontró a muchos de sus compañeros de la búsqueda, que le mostraron una gran alegría. Al no ver a Lanzarote, su primo, pregunta que dónde está y le contestan lo que saben. Cuando oye estas palabras, los consuela mucho diciéndoles que no se preocuparan, pues no debe temer a nadie que le cause dolor con las armas dondequiera que vaya, a no ser que sea sorprendido a traición. Los compañeros se reconfortan mucho con esto y permanecen allí de tal forma, diciendo que esperarán hasta que regrese.
La historia deja ahora de hablar de todos ellos y vuelve con Lanzarote.