Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, busco por si puedo encontrar en este bosque la Fuente de los Dos Sicómoros, pues en Pascua llegó un caballero a la corte que dijo que había estado en la fuente el día que Belyas el Negro derribó a mi señor Galván, a mi señor Yvaín, al duque de Clarence y a Osenaín el Atrevido; por eso, nos hemos puesto en marcha desde el día siguiente a la Pascua doce compañeros, entre los que no había ninguno de la Mesa Redonda; nos prometimos unos a otros que no dejaríamos de cabalgar hasta que encontráramos esa fuente, a ver si el caballero combate tan bien como se contó en la corte.
Cuando el criado que había llegado con Lanzarote oyó estas palabras, dijo en voz tan alta que todos pudieron oírle:
—Por mi fe, yo he estado en esa fuente de la que habláis y sé dónde se encuentra.
—¿Es cierto —pregunta Lanzarote— que es tan buen caballero?
—Por mi fe, no vi nunca al caballero, pero he oído decir muchas veces que Belyas el Negro, que guarda la fuente, es el mejor caballero y el más valiente de cuantos se conocen en esta tierra.
—Buen amigo —le dice Lanzarote—, ya que conoces la fuente, te ruego que como recompensa de lo que me debes me lleves allí mañana, pues deseo ver al caballero que se ha alabado de derribar a mi señor Galván.