Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El criado se marcha inmediatamente y le dice que en breve los verá si puede, pues conoce bien el camino para ir a la Colina Prohibida; cabalga mientras dura el día y gran parte de la noche, hasta que se cansó y agotó: desmontó en el bosque y se acostó bajo una encina. Al despertarse, vuelve a montar y cabalga hasta que llega a la Colina Prohibida cuando el sol estaba saliendo. Los caballeros de la Colina ya se habían calzado y vestido y estaban decidiendo lo que iban a hacer, si esperarían a Lanzarote o si reemprenderían la búsqueda; hay varias respuestas, pues uno aconseja el seguir buscándolo, mientras que otros desean regresar a la corte porque ya tienen ganas de estar allí. Estaban junto a las ventanas de la torre, y cuando vieron llegar al criado que venía con tanta prisa pensaron que traía noticias, aunque no sabían cómo eran. Mi señor Galván dice delante de todos:
—Sin duda ese criado trae noticias de mi señor Lanzarote del Lago.
—En absoluto —contesta mi señor Yvaín—, no creo que sea así.
Mientras tanto, el criado llega al patio y ata el caballo a un árbol; sube a la sala y saluda a los compañeros de la Mesa Redonda de parte de Lanzarote del Lago: