Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —No lo haré todavÃa, pues he dejado en el bosque a mi señor Lanzarote del Lago, que me está esperando más adelante; os encomendaré a Dios y me iré hacia donde está, pues sin él no tomaré alojamiento, porque se podrÃa preocupar por mÃ.
—Iré con vos —contesta Marán— y lo buscaremos hasta que lo encontremos; entonces lo traeremos para que se aloje con nosotros, pues esta noche no podrÃa ser mejor albergado en el bosque.
—Vamos, pues, y apresurémonos, porque ya me tarda haberlo encontrado.
Marán le encomienda a su hermana que le espere y que haga preparar abundante comida; «quiero hacerle una gran fiesta a mi señor Lanzarote del Lago».
La doncella contesta que no tarde, y lo encontrará todo dispuesto cuando venga.