Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al oír la promesa que me hizo, me fui del castillo y acudí a la corte del rey Arturo, donde creía que podría encontrar a Lanzarote, pues allí habría combatido contra él si lo hubiera hallado. Cuando llegué me dijeron que no lo habían visto desde hacía más de medio año. Volví aquí y dije que como no lo había encontrado, guardaría el puente de tal forma que ningún hombre de la corte del rey Arturo pasaría por él sin enfrentarse conmigo, hasta que alguien le dijera de mi parte a Lanzarote que por él odiaba a todos los de su tierra. Dios os ha dado el poder de derrotarme, aunque hasta ahora no había encontrado a nadie que pudiera resistirme en combate. Ya os he contado porqué odiaba a Lanzarote y a los de la casa del rey Arturo. Ahora sois vos el que debe perdonar o matar; pero como me tengo por vencido y vos con mi muerte no tendríais ningún honor, ya que habéis aceptado mi espada, os ruego que me perdonéis por haber luchado contra vos.
—Os perdono con mucho gusto, pero tenéis que prometerme que el día de Pentecostés iréis a la corte del rey Arturo y allí os rendiréis a Lanzarote de parte de su primo Boores de Gaunes; poneos a su merced y haced lo que quiera.