Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —dice mi señor Galván—, es tan cierto, que asà debe ser creÃdo, pues nadie, sino Lanzarote, puede dar cuatro golpes tales como los que nos dio a nosotros cuatro; bien podemos decir que fuimos burlados y engañados por las armas de mi señor Keu y por la loca decisión de Saigremor el Desmesurado, pues fue contra Lanzarote contra quien nos enfrentamos, y no debÃamos haberlo hecho. Pero lo hizo tan bien como el hombre más valiente del mundo y bien clara quedó nuestra locura.
Empieza entonces la alegrÃa y la fiesta porque han conocido la verdad de todo; desean más aún que regrese Lanzarote. El rey dice que si no llega esa misma noche o el dÃa siguiente por la mañana, nunca habrá estado tan triste por la ausencia de un caballero como le ocurrirá.
—No temáis —le contesta mi señor Galván—, pues estoy seguro de que llegará esta noche o mañana antes de la hora de tercia.
—No lo dudo, a menos que esté muerto o enfermo; si está vivo, estoy seguro de que no habrá prisión que lo pueda retener hasta ese punto.