Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, es una desgracia la muerte de Brumante, pues era hombre valiente y buen caballero, pero aunque ahora os falte, no por eso estáis en desventaja, pues a pesar de su muerte tenéis a vuestro lado a otros mil, entre los que no hay ningún cobarde y son todos valerosos y buenos, y en ellos encontraréis seguridad y confianza, y no os fallarán hasta la muerte; dejad de hablar de él, que en poco os puede ayudar. Si lo amasteis en algo, demostrádselo a su alma con limosnas y oraciones, pues ya no necesita otra cosa; estimad y honrad a los que os han quedado, que no os fallen cuando llegue el momento de la gran necesidad.
Claudás le contesta que asà lo hará; hace venir a sus tres sobrinos, que eran hermanos de Brumante, y les cuenta la noticia que le han dado de la corte del rey Arturo. Al oÃr que su hermano ha muerto de aquel modo, lo sienten mucho y expresan gran dolor, pues era mucho lo que lo querÃan. A pesar de todo, por amor al rey Claudás y porque sabÃan que lamentándose no iban a ganar nada, dicen que no hay afrenta en esa muerte «pues nadie murió por probar su osadÃa, como él ha muerto: nos ha venido mayor honra que si el mejor caballero del mundo lo hubiera matado o que si hubiera muerto en combate».