Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando Patridés se enteró, pregunta quién lo había hecho y le señalan a Marians; se dirige hacia él, que al verlo venir lo reconoce, pues lo había visto dar hermosos golpes durante todo el día; van el uno contra el otro con las espadas desenvainadas y se dan grandes tajos en el yelmo; por valientes que sean, no dejan de quedar aturdidos: pronto se podría ver quién era mejor de los dos, pero sus gentes se metieron entre ellos porque no querían que se mataran. El rey Bandemagus, que se había puesto en pie y había recuperado la lanza, salta sobre un caballo que le habían preparado sus hombres; luego, corre a Marians, pues se tendrá en poco si no se venga del golpe que le había dado.
Aún seguían combatiendo Patridés y él, pues habían recomenzado su enfrentamiento; el rey, que llevaba la espada en alto, golpea a Marians con toda su fuerza, de modo que el yelmo no puede impedir que sienta la espada hasta la cabeza. Quedó tan aturdido por el golpe que pensó que había muerto; se tambalea en el caballo y cae. El rey hace que sus caballeros lo apresen con rapidez y ordena que lo guarden bien. Cuando los otros ven esto, se tienen por vencidos y se dan a la fuga tan velozmente como pueden, dejando en el campo de combate numerosos compañeros heridos y muertos, y parte de los que han apresado los de Gorre a la fuerza.