Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Pero entonces empieza a cansarse Frole, pues se habÃa precipitado en golpear al rey. El rey le hacÃa fallar en muchas ocasiones y tenÃa mejor espada que Frole, que además habÃa perdido mucha sangre y eso es lo que le hace estar en peor situación. El rey, que se da cuenta de que se está cansando, le ataca cada vez más y lo golpea en el yelmo tan a menudo que lo deja aturdido y no se puede mantener en pie, sino que cae de rodillas. Vuelve el rey y le golpea y le da tantos tajos que lo hace caer. Entonces se le echa encima del cuerpo, le sujeta el yelmo y tira de él con fuerza, pero no puede arrancárselo. Frole, que tenÃa mucha fuerza y habÃa recuperado el aliento, se vuelve a levantar con dificultades, como hombre esforzado, y ataca al rey intentando sujetarlo con los brazos, pues si lo hubiera conseguido, pensaba que no le durarÃa mucho. Pero el rey, que era de gran habilidad, salta hacia atrás, arroja el escudo al suelo y toma la espada con las dos manos, atacando a Frole tan encolerizado que no puede más, y le golpea en el yelmo con tal tajo que le hunde la hoja más de dos dedos y si la espada no se le hubiera vuelto, lo habrÃa matado sin solución. El golpe fue grande y pesado y Frole quedó aturdido, cayendo al suelo completamente extendido, pues además le faltaba mucha sangre que habÃa ido perdiendo. El rey lo sujeta por el yelmo, le rompe los lazos y lo arroja lejos; le baja la ventana y le da un gran golpe con el puño de la espada en la cabeza, a la vez que le dice que lo matará si no se da por vencido. Frole, que es traidor y orgulloso, le contesta que no quedará humillada su fama de caballero ante él, y que nadie podrá considerarlo cobarde.