Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿No? Por la Santa Cruz, entonces moriréis ahora mismo.
Le responde que no le importa; el rey levanta la espada y le da tal golpe que le hace volar la cabeza. Luego, mete la espada en la vaina.
Lanzarote se acerca muy alegre y le dice:
—Señor, por Dios, bien merecéis el reino, que bien lo habéis conquistado.
El rey se hace desarmar y manda que un médico le mire las heridas; éste le dice que no tiene ninguna herida que no se le cure en breve. Entonces, el rey ordena que se preparen todos para ponerse en marcha el día siguiente por la mañana para ir contra el rey Claudás.
En el momento que el rey decía estas palabras había allí un espía de Claudás que las oyó; de inmediato se marchó y cabalgó noche y día hasta llegar a la ciudad de Gaunes y presentarse al rey Claudás, al que le cuenta todo lo que había oído del rey Arturo, cómo le había dado muerte a Frole y que Lanzarote había ido con él y que llegarían a la ciudad de Gaunes en tres días.
Al oír estas noticias, Claudás se siente muy a disgusto y se dice a sí mismo que sería demasiado loco si esperara a los dos hombres que Fortuna ha levantado más arriba del mundo. Llama a su hijo Claudín, que era en el que más confiaba, y le dice todo lo que el mensajero le había contado.