Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando los de la corte vieron su gran hermosura, dijeron con gran firmeza que nunca habÃan visto mujer tan bella. La reina le mostró la alegrÃa que pudo al ver su gran belleza y al saber que pertenecÃa a tan alto linaje; le dejó una parte de su habitación para ella y para que colocara sus cosas. Lanzarote, al verla tan bella, se dijo a sà mismo que hubiera hecho gran crueldad si la hubiera matado; se arrepiente de sus intenciones de tal modo que no se atreve ni a mirarla. La joven, que lo ama tanto como a nadie, lo mira con gusto y se deleita en contemplarlo, lamentándose en secreto porque no la mira tan de grado como ella, y no se lo oculta a su aya, a la que le dice:
—Señora, obré como muy loca al poner mi corazón en tan alto hombre como es Lanzarote, que no se digna ni en mirarme.
—No os preocupéis, doncella —le responde Brisane—, pues, por Dios, antes de que nos vayamos de aquà lo pondré bajo vuestro dominio, de tal forma que no habrá cosa que deseéis tener de él que no la obtengáis.