Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lo sienten tanto que apenas se podrÃa contar, pues temen las desgracias que pueden llegarle. Dicen que es mala aventura y que deben odiar mucho la hora en que Lanzarote empezó a tratar a la reina.
—Por mi fe —dice Lionel—, bien sé que aunque ella lo despida con malas formas, él la ama tanto que bien temo que se mate y no sé qué decir en esto, más que nos esforcemos en buscarlo lo más deprisa posible.
Están de acuerdo con él y Boores añade:
—Buenos señores, no sé qué puede ocurrir en esta búsqueda, si lo encontraremos o no, os pido que regresemos aquà el dÃa de san Juan, y que nos veamos en el castillo de Marán, que está cerca de aquÃ, al final del bosque. Entonces nos diremos lo que hayamos encontrado.
Asà lo acuerdan; se separan y van cada uno por un sitio, buscando a Lanzarote por castillos, ciudades, regiones y ermitas, revolviendo todos los lugares en los que creen que puede estar el caballero, pero no llegan a ningún sitio donde lo encuentren, y todos les dicen que no saben nada. A muchos les pesó esta aventura.